DESVIRGADA POR DOS NEGROS

COMO PERDI LA VIRGINIDAD CON DOS NEGROS DE TRANCAS ENORMES QUE HICIERON CONMIGO LO QUE QUISIERON.

Hola a todos mi nombre es Ana Karen y este es mi primer relato, en el cual les voy a relatar como perdí mi virginidad hace 20 días; empezaré por contarles un poco de mi, tengo XX años, soy trigueña de ojos color miel, mido 1,65, cabello negro y me dicen que tengo un rostro angelical; con respecto a mi cuerpo se que es espectacular, no vallan a pensar que soy convencida o algo así,

lo que pasa es que … estoy bien desarrollada, tengo muy bonitas las nalgas redondas y bien paraditas, al igual que mis senos que son de tamaño mediano, tengo buenas piernas cadera ancha y una cinturita de avispa; es por eso que en el colegio los chicos me molestan y me cortejan frecuentemente, yo no les presto mayor atención ya que tengo novio hace 11 meses y no soy cachonda ni nada por el estilo, además estoy muy contenta con mi relación ya que nos la llevamos excelente, tanto él como yo somos extrovertidos y disfrutamos de nuestra mutua compañía, claro que en lo que a sexo se refiere ni con el ni con nadie nunca había tenido nada de nada ya que en mi familia mis padres son algo estrictos y siempre me han inculcado buenos valores, siempre me daban a entender que se debía llegar virgen al matrimonio y que uno solo debía tener un solo hombre en la vida sexualmente hablando, mi novio tenia eso claro y por eso nunca me a presionado ni propuesto nada al respecto.
En la prepa 7 de guadalajara como es costumbre tengo una grupo de amigas con las cuales mantengo para arriba y para abajo, ellas son Andrea y Mónica; Andrea tiene mi misma edad … y también es muy bonita, es blanca de ojos cafés, cabello largo y negro, de muy bonito rostro es un poco mas alta que yo mide como 1.70, es delgada de bonito cuerpo aunque tiene menos cola que yo, ella no tiene novio ya que sus papas son muy jodidos y no la dejan ni asomarse a la esquina, lógicamente también era virgen hace 20 días, antes de que sucediera lo que les relatare; como les dije mi otra amiga es Mónica es la menos bonita de las tres ya que es algo gordita, aunque tiene bonito rostro, también es la mayor tiene … años, es blanca, rubia y algo bajita, ella es por decirlo así la lanzada del grupo, cambia de novio frecuentemente y con la mayoría ha tenido relaciones, por lo menos cuatro que yo sepa; es decir es la experimentada, la que nos cuenta cosas y detalles o sea la única que nos cuenta sobre el sexo, en especial a Andrea que le gusta oír sus experiencias, además Mónica es la que le hace cuartos a Andrea para que vacile con algunos compañeros del salón, es por ella que almenos en ese tiempo sabia lo que era besar a un hombre.
Y se llego el día viernes, salimos a un viaje de la escuela y bien de mañana en un bus que nos traslado a un centro vacacional a unas 3 horas para estar allí hasta el día domingo, llegamos como a eso de las 10 de la mañana, el centro vacacional era muy bonito y amplio, tenia dos alas de habitaciones a cada extremo, en una de ellas acomodaron todos los hombres y en la otra las mujeres por razones obvias, las habitaciones igual eran espectaculares de acomodación múltiple, nos toco una para las tres Mónica, Andrea y Yo, las habitaciones tenían una cama doble donde se acomodaron Mónica y Andrea, y otra sencilla donde me acomode yo, tenia televisor, calefacción y el baño era espectacular, amplio y tenia una tina, en general todo de lujo.
Luego de acomodarnos salimos a conocer el lugar a recorrer las instalaciones y como siempre Mónica a ver que tipo bueno había por hay, quedo encantada con los celadores del lugar, nos decía que tenían muy buen cuerpo que les quedaba muy bien el uniforme, en especial uno que era un negro fornido de unos 23 años, y como siempre ella tan lanzada se le acerco y entablo conversa con él, le empezamos preguntar cosas del lugar, y Mónica empezó a coquetearle a hacerle ojitos y demás, luego de un rato Carlos así se llamaba guardia, le dijo a Mónica que en horas de la noche iban a llevar al grupo a la discoteca, que la estaban arreglando y que él salía de turno a las 6 de la tarde que si quería se quedaba para bailar un rato y que también si quería le decía a otros dos compañeros guardias que se quedaran para que bailaran con nosotras, Mónica como era de esperarse acepto sin ni siquiera voltearnos a mirarnos.
Nosotras luego de despedirnos de Carlos le recriminamos, pero igual ya no había nada que hacer, el resto de la tarde la pasamos haciendo actividades de integración con el grupo, cuando termino nos dijeron que fuéramos una rato a descansar y que nos arregláramos por que nos iban a llevar a la discoteca del centro vacacional cosa que nosotras ya sabíamos, allá estaba Mónica y Andrea arreglándose, Mónica no asía si no hablar de Carlos que se lo iba a rumbear, y le decía a Andrea que aprovechara y disfrutara con los compañeros de él, que lograra que no estaba su papá por hay fiscalizándola, a mi no me decía nada por que sabe que yo no le jalo a esas cosas, igual terminamos de arreglarnos, Andrea y Mónica con vestido y Yo me puse pantalón y blusa, y nos dirigimos hacia la discoteca.
Llegamos y en la entrada estaba Carlos con los dos compañeros, Mónica de inmediato saludo a Carlos quien nos presento con sus amigos, el primero se llamaba Alberto, tenia unos 21 años era alto, blanco, de pelo negro, facciones finas y de buen cuerpo; el segundo era Gustavo, era mayor que todos tendría unos 27 años, era negro mas alto que Carlos y bien acuerpado, entramos en la disco y tomamos una mesa de las atrás, nos dieron una breves recomendaciones por el micrófono, apagaron las luces y pusieron la música, yo permanecí mas bien callada, mientras Mónica y Carlos hablaban y se reían copiosamente por otro lado Andrea hablaba fluidamente con Alberto y Gustavo.
Como dije yo permanecía mas bien callada, pidieron una botella de aguardiente y gaseosas, y empezaron a salir a bailar, lo que era Mónica y Carlos, y Andrea y Alberto no se perdían una sola pieza, yo mientras mas o menos le seguía la conversa a Gustavo el negro mayor y salía a bailar una que otra pieza de baile con él, así prosiguió la noche mas o menos por la misma tónica, Mónica y Andrea recibían una que otra copa, Yo no, ya que no me gusta. Como a eso de la media noche Mónica ya se estaba besando con Carlos mientras Andrea y Alberto bailaban bien juntitos, en uno de los discos salimos a bailar las tres parejas y empecé a notar como mis dos amigas se dejaban meter mano, se dejaban rozar las nalgas y los senos disimuladamente, eso no me extrañó de Mónica, pero de Andrea si me extrañó, Gustavo que bailaba con migo también lo noto y trato de hacer lo mismo, pero yo si me hice respetar y le puse distancia, así siguieron, bailando bien apretaditos, hasta que como a eso de la 1 de la madrugada prendieron las luces y anunciaron que era hora de ir a los dormitorios
Empezamos a evacuar la disco acompañadas de ellos, quienes nos dijeron que nos fuéramos por un camino alterno, y lógicamente la razón era que por hay no había nadie, cosa que aprovecharon mis amigas y sus parejas para besarse, en especial ellos para medio sobarle las nalgas y senos a mis amigas, yo mientras me hacia la que no veía e iba adelante con Gustavo que iba calmadito pues yo no le daba chance de nada, por fin llegamos a la entrada del ala de habitaciones donde nos despedimos y nos fuimos al cuarto a dormir, pero eso si, antes de eso me acerque a Andrea y le dije que me extrañaba su comportamiento y que no se dejara influenciar por Mónica que ella no era así.
El día sábado nos levantamos a eso de las 10 de las mañana y eso por que nos pasaron tocando las puertas, salimos desayunamos, e hicimos dinámicas de integración con el grupo y los profesores, de vez en cuando nos cruzábamos con los celadores de la noche anterior y claro Mónica y Andrea eran risitas van risitas vienen y miraditas etc, yo los saludaba normalmente, en la tarde seguimos en lo mismo, cenamos y como la noche anterior nos reunieron para la misa, luego nos dijeron que podíamos ir a los cuartos a descansar, Mónica y Andrea se fueron inmediatamente Yo pues me quede a recoger y organizar, no veía sino la hora de irme para el cuarto, ya que el día había estado bastante pesado, me demore como media hora.
Al terminar me dirigí a los dormitorios, al entrar me dio mucha rabia ya que mis amigas estaban allí con Carlos, Alberto y Gustavo, inmediatamente les dije que me parecía el colmo, que ellas sabían el problema en que nos podíamos meter si nos pillaban estando con hombres en el cuarto, a lo que Carlos me respondió que me tranquilizara que solo estaban hablando y tomando unas cervezas, que nadie los había visto entrar y que ya había hablado al respecto con sus compañeros que estaban de guardia, que no me enojara con mis amigas que por eso y solo por eso ellas los habían dejado entrar, Yo le dije que de todas maneras no estaba de acuerdo y que esperaba que se fueran rápido ya que me encontraba muy cansada y me quería acostar, acabando de decir esto me encerré en el baño y me puse a darme una ducha en la tina para relajarme y pasar el tiempo mientras se iban, estaba tan cansada que se me cerraban los ojos hay metida..
Al cabo de un rato note que ya habían apagado la luz por lo que deduje que ya se habían ido los “visitantes”, me salí de la tina, me seque, me puse mi tanguita me envolví en mi toballon y me dispuse a salir del baño para ir a buscar mi pijama, como dije el cuarto estaba a oscuras por lo que fui hacia el interruptor para prender la luz.
La luz se encendió, y la escena que vi en ese momento yo creo que me marcara para toda la vida, me dejo hay, quieta, estupefacta, como hipnotizada, viendo ese cuadro que mi mente no podía procesar…
En la cama sencilla se encontraban Mónica, Carlos y el mayor Gustavo totalmente desnudos, Mónica sentada enzima de Carlos, ensartada en una verga impresionantemente grande, que ni siquiera le podía entrar toda y lamiendo otro vergon el de Gustavo, que se veía brillar en toda su dimensión creo que era hasta mas grande que la tranca en la que estaba sentada, media como 25 cm, era contrastante, hasta extraño ver esos tres cuerpos uno blanco, el de mi amiga, otros dos negros, brillantes por el sudor.
Y para completar el cuadro, en la otra cama la doble se encontraba Alberto sentado en la orilla totalmente desnudo y a sus pies mi amiga Andrea, solo traía puesta su tanguita, estaba arrodillada entre sus piernas mamándole la verga, que aunque no era como la de sus amigos negros, se veía grande, Yo seguía hay inmóvil viendo la escena y observando la cara de placer que tenían todos en el cuarto, tanto es así que ni se inmutaron con mi presencia ni con la luz.
Yo estaba quieta observando envuelta en mi toalla, sin hacer nada, inmóvil solo observando, de pronto Gustavo el negro mayor saco su cosa de la boca de Mónica escurriendole un hilote de saliva, se quedo observándome un momento, detectando mi turbación y yo me le quede viendo a su enorme, largo… largísisimo y grueso pene negro nunca había visto uno y menos de ese tamaño, empezó a venir hacia mi, con su tranca apuntándome y sobandose la saliva de mi amiga en ella, observándome de arriba abajo me rodeo y se situó atrás, creo que observando como se marcaban mis nalgas respingonas en la toalla, Yo no me moví en lo absoluto en todo ese rato seguía fija mirando la escena, viendo a Mónica como cambiaba poses con Carlos, como ya él le metía toda su verga sin ningún problema, viendo a Andrea ya sin su tanguita, Alberto la tenia recostada en la cama y con su cara metida en medio de las piernas comiéndole su coño virgen, ella se movía de lo cachonda y emitía pequeños quejidos que demostraban el placer que estaba recibiendo, tengo que aceptar que a mi pesar a esas alturas respiraba agitadamente, que sentía mi coño mojado e hirviendo y que oía un zumbido en mis oídos que no me dejaba mover ni pensar.
Tanto es así que no me había dado cuenta que Alberto me abrasaba desde atrás sobando su vergota en mi espalda, masajeando mis senos, mis nalgas y mi coñito virgen por enzima de la toalla, que intentaba desatar el nudo que tenia arriba de mis senos para que cayera mi toalla que era la ultima barrera que había entre su corpulento cuerpo negro, su verga enorme y el mió, cosa que yo no pude detener por mucho tiempo dejando a la vista de todos, mis juveniles encantos ahora directamente en las manos de ese negro que me chuzaba la espalda, Yo no ice nada seguí inmóvil sin musitar palabra dejándome sobar por toda parte, menos ahora que puse toda mi atención viendo como Alberto se incorporaba apuntando su verga hacia el coño virgen de mi amiga Andrea, empezó a restregárselo de arriba a abajo por su rajita en medio de sus pequeños gemidos, comenzó a penetrarla un poco en primera instancia y luego de un solo empujón la ensarto por completa, Andrea pego un pequeño grito que aplaco con sus manos, mientras Alberto empezó a bombearla lentamente, pero eso si metiéndosela siempre hasta el fondo, hasta que mi amiga empezó a gemir ya no de dolor sino de placer, a moverse a su ritmo y a pedirle más velocidad en sus envestidas.
Para esas alturas Gustavo se había pasado al frente mió, estaba arrodillado, con una mano mantenía corrida mi tanguita para poder darme lengüetazos en mi coñito, Yo ya resignada le facilitaba la tarea abriendo lo que podía mis piernas para no caer, apoyando mis manos en su cabeza a la vez la hundía más y más en mi coñito buscando que su lengua entrara lo mas profundo posible, moviendo mi cadera a su ritmo y emitiendo pequeños gemidos provocados por el placer que me estaba dando ese negro allí abajo y por la excitación que generaba en mi ver a mis amigas cabalgando encima de esos hombres a un ritmo desenfrenado, de repente Gustavo se levanto me cargo fácilmente en sus brazos, Yo no me resistí, solo quería disfrutar como lo hacían en ese instante mis amigas, me llevo hacia la cama doble y me deposito a un lado de mi amiga Andrea y empezó a quitarme mi tanguita, que era lo único que llevaba, yo no solo me deje y mas aún, apenas terminaron de rodar por mis tobillos abrí mis piernas lo más que pude, en señal de entrega y resignación, él se levantó totalmente y empezó a caminar arrodillado en sima de la cama hacia mis piernas abiertas.
Fue ahí que recordé que aquel negro tenia la verga más grande de todos en el cuarto, que media como 25 cm y que Mónica ni se la podía meter a la boca de lo ancha que era, eso me produjo un escalofrió, producido por una mezcla de miedo y excitación, apenas -el se detuvo ya en medio de mis piernas, abrí mi boca para pronunciar las primeras palabras desde que salí del baño, le dije que Yo era virgen que no me fuera a desgarrar, él solo abrió los ojos más todavía enseño una media sonrisa y empezó a sobarme su vergota por mi rajita que a duras penas le estaban saliendo bellitos, la sobaba de arriba abajo, yo incorpore mi cabeza para ver que pasaba allá abajo, él se detuvo un momento, la centro y empezó a empujar lentamente, algo tranco su paso, él levanto su mirada, me miro fijamente y envistió decididamente, Yo sentí como si un hierro gigante y caliente me partiera en dos, me izo pegar una grito que a duras penas pude medio acallar, él sin darme respiro volvió a investir con fuerza, me izo gritar de nuevo me dolió en el alma, lo sentia tan adentro que pense que me iba a desmayar ahí, yo de inmediato me incorpore un poco sosteniendo mi cuerpo con una mano atrás y la otra se la puse en su estomago para detenerlo, mire hacia mi coñito y solo la había metido hasta la mitad, entonces le dije que parara, que ya no entraba más, que le hiciera pero solo asta ahí, entonces él empezó a meter y sacar lentamente la mitad de su verga.
Yo lo controlaba con mi mano en el estomago, al poco tiempo empecé a sentir placer, me sentía llena, totalmente copada y no podía dejar de gemir y mover mi cintura al compás de sus envestidas que cada vez eran más veloces, entonces quite mi mano de su estomago, me recosté y cerré mis ojos concentrándome solo en el gusto y el placer que me producía aquel aparato monstruoso dentro de mi, el me la metía y sacaba rápidamente, con cada envestida suya sentía un poco de dolor muy dentro, pero no era comparable con el pacer que me brindaba, movía mis caderas como loca, mi cara cerrada se movía de lado a lado, mientras con mis manos apretaba la sabana de la cama, era increíble lo que sentía.
Abrí mis ojos mire para el lado y vi que Andrea estaba en cuatro con los ojos cerrados siendo penetrada, entonces mire para el otro y vi los cuerpos abrasados, inmóviles y sudorosos de Mónica y Carlos que denotaban agotamiento, solo se dedicaban a observar el espectáculo que les estábamos dando en la otra cama, entonces poco a poco sentia como me iba ensartando su verga más y más adentro y mire hacía abajo y note como ya increíblemente en cada envestida de Gustavo su verga desaparecía completamente en mi coñito asta golpear sus testículo con mis nalgas haciendo un sonido de puc, puc, puc… me parecía increíble que ese instrumento gigantesco cupiera todo dentro de mi.
De pronto el negro que me tenia ensartada me abrazo y volteó haciendo que yo quedara encima de él, Yo espesé a subir y bajar, metiéndomela asta el fondo, aumentando mi ritmo y veia como miraba el su verga penetrar en mi tan profundo no lo podia creer, y me daba todo el placer que podía, cerrando mis ojos y levantando mi cabeza sintiendo que mi cabello rozaba mi espalda, experimentando repentinamente el primer orgasmo de vida, algo que casi me hace desmayar de placer, en medio de mi excitante trance oí la voz de Mónica diciendo que se iba a dar una baño, y escuche que habría y cerraba la puerta, abrí mis ojos haber que se había echo Carlos, él estaba sentado en la otra cama mirándome fijamente y sobandoce su negro pene, Yo no le preste importancia y cerré mis ojos de nuevo y seguí cabalgando al otro negro que tenia debajo.
Seguí así por un rato concentrada en le placer, solo en el placer, asta que un movimiento rompió mi estado, abrí mis ojos y volteé mi mirada y era Carlos que se dirigía hacia nosotros luciendo su enorme verga negra de nuevo parada, él miro el rostro del negro que estaba debajo mió y le dijo, esta preciosura tiene el culo más lindo y paradito que allá visto en mi vida, esta oportunidad no se puede dejar pasar, además me lo debes yo te la presente, Gustavo solo le sonrió creo que en señal de aprobación.
Entonces se puso a los pies de su amigo justo atrás mío, me empujó un poco por la espalda obligándome a adoptar casi una posición en cuatro, empezó a estrujarme mis nalgas y besarlas mientras Yo seguía subiendo y bajando, eso me daba aun más placer, aunque me hacia sentir como una puta con dos hombres gozando de mi al tiempo, igual no icé nada y seguí gimiendo de lo cachonda que estaba, él empezó a meterme un dedo ensalivado por mi ano, lo hacia lentamente moviéndolo en círculos, eso me enloquecía y me hacia proferir un gemido con cada movimiento.
Levanté mi cabeza hacia atrás y vi de reojo a ese otro negro con su vergota parada trabajando en mi ano, también vi que Andrea y Alberto se habían pasado para la otra cama y descansaban, solo observaban atentamente el espectáculo, eso me excitaba también, no me pregunten la razón que no la se, poco a poco Carlos fue metiendo dos y luego tres dedos en mi ano, dilatándolo al máximo, ya sabia Yo lo que se venia.
Había oído algo sobre el sexo anal y de la doble penetración de boca de Mónica, y la idea me producía terror y al mismo tiempo una enorme excitación, entonces Carlos saco sus dedos de mi ano, para colocar la cabeza de su enorme instrumento, empezando a empujar con pequeñas y no muy fuertes envestidas, igual que antes Yo sentía mucho dolor, que me hacían pronunciar pequeños gritos, pero soportaba sabiendo que pronto pasaría el dolor para dar paso al placer, Carlos siguió con sus envestidas por un rato, buscando que su enorme tranca entrara por completo en mi asta hace un rato virgen culito, entonces empezó a aumentar la velocidad de sus envestida y yo empecé e oír ese característico sonido de antes, puc, puc, puc… señal indiscutible que ya había metido toda su vergota en mi ano y que sus testículos estaban pegando con mi concha o con la verga de su amigo que seguía aun dentro, sentí como mi cuerpo en su interior se acostumbraba a ese par de instrumentos extraños separados solo por mis paredes interiores, me sentía rellena en mis dos agujeros, mientras ellos me envestían con toda su fuerza destrozándome mis anteriores tesoros vírgenes, eso me enloqueció, me izo gemir con más fuerza experimentando mi segundo orgasmo que fue un poco mas largo.
De pronto los dos negros se hicieron señas, entonces Carlos saco la verga de mi ano y Gustavo me hizo señas que me desmontara de la suya también, Yo obedecí y empecé a subir para que saliera, esa verga que parecía no tener fin, me toco pararme para que saliera toda, entonces lo mire parada en la cama con las piernas abiertas y me izo señas para que me volteara dándole la espalda lo icé y voltee mi rostro haber que quería que hiciera, él estaba con la mirada fija en mi trasero, me izó señas que me sentara dándole la espalda otra vez en su vergota, yo obedecí y empecé a bajar cogiendo su instrumento y dirigiéndolo a mi coñito que a esas alturas ya era coñote, pero el me corrigió, cogió su pene y lo coloco en la entrada de mi dilatado ano yo seguí bajando y con mucho miedo por que sabia que su verga era mas grande que la de Carlos y me costaba trabajo hacerla entrar, la pura cabeza de su pene hacia que me dilatara al maximo y comenze a llorar un poco del dolor.
Hasta que en medio de mis movimientos resbale cayendo sentada en ella, y ahí si sentí un dolor tan intenso que me desgarraba por dentro, y comence a llorar como una niña pero esto parecio exitarlos más y entonces me eche hacia atrás apoyando mis manos en la cama para así poder empezar a subir y bajar, esto izo que poco a poco fuera cediendo el dolor.
Carlos aprovecho mi posición acercándoseme de frente y recostándome un poco más para meter su verga en mi coñito, empezando de nuevo un mete y saca mucho más fuerte y rapido, yo les pedia que pararan que no tan rapido, pero parecia que les decia lo contrario pues me daban mas duro sin importar mis lagrimas y gritos que los exitaban más y esto no se por que me izo subir al cielo, que me izo gemir como loca, provocándome un tercer orgasmo al sentir como un liquido hirviente rellenaba las profundidades de mi ano, una ves pararon mis espasmos le dije a Carlos que no me lo echara adentro, que no quería quedar embarazada, a lo que él me respondió que si pero solo si me lo echaba entonces en la boca.
Yo baje mi mirada y asentí con la cabeza, entonces él me la saco dirigiéndola hacia mi rostro, poniéndomela en la boca, Yo la abrí, y el me dijo que la mamara o si no, no se vendría, yo le dije que no sabia como y entonces empecé me tomo del cabello y me la metio en la boca y torpemente con mi inexperiencia comence a chuparla y a sobarsela con mis manitas. él respondió con pequeñas envestidas hasta mi garganta en el único agujero que me quedaba virgen, de pronto su verga empezó a dar saltitos en mi garganta y yo no sabia lo que pasaba y entonces empecé a sentir su semen que me ahogaba, no quedándome otra opción que tragar lo mas rápido posible, pero era tanto lo que le salía que me salpico mi cara, y me escurria por la boca, la nariz y mi cabello. Carlos la dejo un momento dentro para luego sacarla y retirarse de mi lado, Yo me quede mirando hacia el techo, hay descansando, sentada aun en la fláccida verga de Gustavo que reposaba en el interior de mi ano, estaba exhausta, suspire por ultima vez y me levanté, observando la cara de asombro que tenían mis amigas y Alberto sentados en la otra cama, esas caras me hicieron reflexionar y recordar que un rato atrás Yo era la que miraba asombrada la escena, y de cómo resultado de los acontecimientos Yo había terminado siendo la estrella final, esas miradas me avergonzaban me hacían volver en si de mi trance provocado por la lujuria y la excitación, asiéndome pensar en mis actos, Yo solo atine a correr asía el baño encerrándome en el.
Allí adentro me senté en el inodoro y empecé, a llorar tomando conciencia de lo que había hecho, de cómo acababa de defraudar a personas que me querían y confiaban en mi, mi padre, mi madre y mi novio, mi pobre novio que tanto me había respetado y comprendido, a esta tristeza se sumaba el echo de que me sentía lastimada por dentro, me ardía mucho mi coñito y mi ano, solo me quede hay sentada llorando y meditando, estando hay escuche como se despedían y se iban Alberto y ese par de negros a los cuales no sabia si tenerles rabia, pena, deseo o agradecimiento, Yo seguí por otros diez minutos mas en el baño, tiempo en el cual mis amigas apagaron la luz y se acostaron, tome fuerzas y busque en la oscuridad mi pijama y me acosté sin decir una sola palabra, me mantuve solo pensando por unos minutos, hasta que en un ataque de rabia y de desespero le hable a Mónica recriminándole por su coqueteo, sus jueguitos y en como había terminado todo, alo que ella respondió tranquilamente, pero mira quien habla preciso la que dejo que le dieran por todos lados, Yo no respondí nada, simplemente me volteé hacia el rincón, y seguí pensando, no por mucho tiempo ya que estaba recansada, me sentía como si me hubieran dado una paliza, me dormí.
Al otro día nos levantaron, Yo ni cruzaba palabra con ellas en parte por rabia y en parte por vergüenza, ni siquiera las miraba, mantenía con mi cabeza baja, caminado con dificultad ya que me dolían todas mis partes intimas, igual afuera en las canchas y al Pasar al lado de los celadores, los mismos de la noche anterior, solo esperaba que nos fuéramos rápido y llegar a mi casa, se me izó eterno el día, pero por fin salió el bus y al llegar al paradero cerca de mi casa escasamente dije adiós.
Y eso fue todo, esa es mi historia, espero que no me juzguen, ni me recriminen por lo que ice, espero que lleguen a la misma conclusión que me consuela, que todo paso por la lujuria y la excitación de lo que me toco ver y sentir, que era mas fuerte que Yo y era imposible no flaquear.