| Lo mejor de dos mundos |
Relato por Dolores |
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| viernes, 19 mayo 2006 | ||||
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Siempre me han gustado las mujeres, por el misterio y lo distinto que cada una de ellas puede ofrecer y creo que nunca dejarán de gustarme, pero en mi adolescencia se había despertado una curiosidad por los de mi propio sexo, que nunca me había atrevido a explorar... Tenía entonces 18 años, había terminado la preparatoria hacía poco tiempo y era muy frecuente que los ex – compañeros nos reuniéramos en diversos lugares, pero durante esa época me había hecho muy amigo de un chico que se llama igual que yo, José Luis y desde nuestro ingreso a la escuela nos identificamos y nos convertimos en amigos inseparables, además vivíamos relativamente cerca y no teníamos problema para visitarnos en nuestras respectivas casas y a él es a quien más frecuentaba de los 36 que integrábamos el grupo; sus papás casi me consideraban de la familia y era muy común que comiera o cenara en su casa, al igual que él en la mía; su familia estaba compuesta por los padres, Pepe y dos hermanas, de 19 y de 17 años, que estaban preciosas; incluso en alguna ocasión intenté salir muchas veces con la más grande pero me bateó de inmediato porque ella aspiraba a salir con chicos mayores y no quería tener un noviecito caguengue como yo; tardé bastante en recuperarme del desaire pero al fin lo logré; en cambio la más chica siempre había andado detrás de mí y varias veces se me ha lanzado, pero nunca le he hecho caso porque estaba muy chiquita para mi edad. No sé si él alguna vez se enteró de esto, pero si así fue nunca me lo hizo saber. Estábamos en pleno verano y hacía un calor infernal, andábamos como en los 40 grados a la sombra a eso de las tres de la tarde y un sábado quedamos de vernos despues del juego para ponernos de acuerdo para irnos de antro por la noche con una chicas que recién habíamos conocido. Cuando terminé de jugar fui a mi casa, me di un baño y me vestí; los dos jugábamos fútbol pero en distintas ligas y por lo mismo en chanchas y en horarios diferentes; así que llegué a su casa como a las 7 de la tarde, aun el sol estaba en todo su esplendor, toqué el timbre y nadie salió, estaba a punto de irme pensando que no había nadie, cuando escuché un "ya voy" desde adentro. Mi tocayo abrió la puerta y me saludó diciéndome “Acabo de llegar, estaba a punto de darme un regaderazo, perdona que te reciba así” tenía puesto un short blanco de esos que poco dejan a la imaginación y tan bien se le ven a uno, bien ajustadito; él es un poco más alto que yo, mide 1.73 y yo 1.70, su físico es esplendoroso, muy bien parecido en las facciones de su cara y tiene unas piernas magníficas con bastante vello, siempre fue uno de los preferidos de las mujeres a los lugares donde íbamos y motivos no le faltaban; yo, un poco más delgado pero tampoco estaba tan tirado a la calle porque tenía bastantes admiradoras y amigas de mente abierta dispuestas a lo que fuera; me ofreció una cerveza y la acepté pues el calor era intenso, trajo dos y nos sentamos en la sala a charlar de boberías; de pronto noté que la casa estaba en completo silencio; le pregunté por la familia y me dijo que todos se habían ido a pasar el fin de semana al rancho de sus tíos y él no había querido ir porque ahí se aburría demasiado al no haber nada interesante que hacer y nadie agradable con quien charlar. Fue pasando el tiempo y corrieron las cervezas a lo grande, vimos un juego completo de fútbol en la tele y nos pusimos alegres y contentos porque ganó nuestro equipo favorito, hicimos los comentarios del caso mientras tomaba al control remoto y buscaba algo que valiera la pena ver, pero como siempre, en los fines de semana no había nada que valiera la pena en la tele abierta, ni siquiera una buena película aunque fuera vieja, me iba a levantar para cambiar la instalación para que entrara el cable cuando me dijo: “Pepe, me prestaron unos videos bien locos, quieres que los veamos?? Yo no los he visto, pero me dijeron que estaban bien cachondos” acepté y él subió a su recámara para traerlos, eran dos pero estaban las cajas sin carátula, seguro que eran piratas, los puso en la reproductora y vaya que estaban buenísimos, eran porno pero ahora no se trataba ahora de solo una pareja como es el tema en la mayoría de los casos, era una orgía en grande, aparecían un montón de mujeres de cuerpos inmejorables y labios carnosos que es como a mi me gustan, una depiladas y otras de panocha peluda y chavos de apariencia muy masculina y con vergas gigantes, que se metían unos contra otros, formando parejas, tríos y grupos heterosexuales, lésbicos y gays... a los pocos minutos ya tenía la verga súper parada y se me notaba mucho por encima del pantalón; en eso Pepe me pregunta; “te está gustando manito??” Asentí mirándolo y sonrió con picardía, se sacó la verga por una de las piernas del short, subió la pierna a la mesita y se acarició solo la cabecita del palo... de pronto me dice: no se te antoja hacer algo así, estar en una orgía?? a mí sí!! A ver cuando vamos a una o organizamos una con las chicas cachondas de la escuela, no?? en yo realidad no le hacía mucho caso a lo que me decía pues la película se estaba poniendo interesante, a una vieja la tenían ensartada por el culo y por la pucha, mientras ella le mamaba la verga a otro y un poco más atrás un cuate se la estaba mamando a otro, yo sentía que me llevaba la madre de lo caliente que estaba poniendo. De pronto sentí a Pepe a mi lado y sucedió lo increíble, puso la mano sobre mi verga; de verdad no lo podía creer y mucho menos que estuviera acercado su cara a la mía; con una mezcla de asombro y morbo me besó, en realidad no podía creer que me estuviera pasando eso: un hombre me estaba besando y a mi me estaba gustando!! Y mucho!! Sus manos acariciaban rápidamente todo mi cuerpo y solo dejaba de hacerlo para mirarme fijamente a los ojos y sonreír, no sé como su short había desaparecido y me estaba dejando ver su verga que tenía un aspecto delicioso, era como de unos 17 cm. y todo su cuerpo casi perfecto, me sentía tan satisfecho de él que empecé a tocarlo y a corresponder a sus caricias; sentí su mano que desabrochaba los botones de mis jeans y de mi camisa con la clara intención de desnudarme, me los quitó y al fin llegó a mi verga y empezó a jalármela con una lentitud sublime que me hizo llegar al cielo de inmediato, me quitó el bóxer y me mostré totalmente desnudo ante él, su mirada era indescifrable, en ella había amor, admiración, deseo, satisfacción e infinidad de cosas más; hizo que me recostara en el sillón y se colocó a mi lado, sin dejar de acariciarnos nos dedicamos a jugar con nuestras lenguas en un beso delicioso, pero lo más glorioso era cuando su mano acariciaba mi palo, se arrodilló frente a mí y sin dejar de mirarme, se lo fue metiendo poco a poco en la boca, sentí su lengua lamiendo mi cabeza y su mano jugar con mis huevos, por mi parte acaricié su cabello y fui imponiendo en ritmo de sus mamadas y me lo empecé a coger por la boca con toda la desinhibición del mundo, me olvidé de todo y de todos, me dediqué a disfrutar el momento y nada más, lo obligaba a que le entrara hasta el fondo y no dejaba de sobar su pezones que estaban bien paradito, me hice a un lado y pude ver que él se la estaba jalando; yo no podía creer lo que estaba sintiendo, era algo inigualable e incluso nunca lo había sentido con una mujer, que forma tenía de mamar!! Me lo chupaba y me lo jalaba a la vez, de pronto se detuvo y en su mirada ahora de veía la desesperación, me dijo con voz ronca y sensual: “papacito, estoy calentísimo, quiero que me des verga, vamos para la cama, si mi amor??” nos levantamos, abrazados, besándonos y acariciándonos subimos las escaleras y entramos a su habitación, dirigiéndonos directitos a la cama, me acostó boca arriba y sin preguntármelo, se subió para hacer un delicioso 69 y se metió la verga hasta el fondo de la boca y puso a mi disposición esa partecita tan deliciosas de su anatomía, no era la primera vez que estaba así, ya lo había probado pero solo con chicas y siempre me había perecido algo exquisito mamar culos y panochas pero ahora fue lo máximo con un hombre, le di una lamida a su culito para llenarlo de saliva, se lo limpié lo mejor que pude y me enfoqué a meter en él mi lengua; en solo unos instantes los dos gemíamos como locos del placer que estábamos recibiendo y quedábamos totalmente cubiertos de sudor, sentía como si el alma se estuviera separando de mi cuerpo y aprecié como mi palo iba a expulsar toda le leche que tenía acumulada en los huevos: me pareció adecuado decírselo para que se hiciera a un lado, que esta cayera sobre mi estómago y despues limpiarla con cualquier cosa, pero al escucharme él siguió mamando y aceleró el ritmo tragándose toda l que me salió y fue una de las sensaciones más hermosas que había tenido en mi vida, cuando acabé de vaciarme estuvo lamiendo la cabeza por unos segundos hasta dejármela bien limpiecita y brillosa, se acostó a mi lado, nos besamos y sentí que estábamos compartiendo un poco de mi leche con ese beso, lo que me hizo considerarme pleno y completamente satisfecho y fue el más caliente que me habían dado en toda mi vida. Descansamos un poco y de pronto él sin dejar de mirarme se empezó a masturbar, se vino sobre mi pecho y recogió sus mecos con la boca, nos dimos otro beso interminable y fue entonces que le pedí que me regalara su culito; lo pensó un poco y con una mirada ahora medio triste me dijo que aún no se sentía listo para eso, pero que siguiéramos ensayando y estaba seguro que pronto me haría ese regalo, además me dijo que sería su iniciación pues nunca antes le habían metido la verga; me abrazó y así fundidos los dos en uno, nos quedamos dormidos por un rato. Desperté, me puse a pensar y no tardé mucho para decidir que ese culito tenía que ser mío esa misma tarde noche, empecé acariciándolo por los hombros pero me tuve que hacer a un lado porque sentía mi brazo entumido, eso lo despertó, me miró con una dulzura increíble, me besó tiernamente y me empezó a explicar que desde los primeros días de escuela yo le había gustado mucho y durante mucho tiempo se había sentido muy confundido pues estaba seguro que él era muy hombre y no podía comprender lo que le estaba ocurriendo, el sentirse atraído por mí lo había sacado de onda bien feo, lo estuvo pensando y pensando y decidió dejarlo correr, era algo que le estaba ocurriendo desde lo más profundo de su ser y no podía hacer nada para evitarlo y no sabía que hacer realmente con lo que estaba sintiendo pero cuando escuchó esa tarde que llegaba y sin haber nadie en la casa decidió aventarse conmigo y hacerme sabes de alguna manera lo que le pasaba y al fin que se cayera el mundo, lo más probable era que yo lo rechazara, pero aún a riesgo de que nuestra amistad se terminara decidió atreverse, cuando vio mis ojos llenos de deseo cuando me besó supo que había triunfado y que al fin él podía disfrutar de mí, de mi verga y de mi amor, no sabía lo que podía pasar más adelante, aún no percibía si se convertiría en gay dedicándose solo a mí o le seguirían gustando las mujeres, pero estaba dispuesto a averiguarlo más adelante en cuanto se diera la oportunidad, pero ese día quería disfrutarlo a mi lado; yo sonreí y ahora fui el que le explicó todo lo que me había ocurrido, que a la postre era casi lo mismo; sentía una extraña y inexplicable atracción por él que siempre mantuve oculta y me engañé a mi mismo confundiéndola con un estimación común y corriente como sucede entre dos amigos y esa tarde que se me aventó me sentí feliz, tampoco sabía si mi vida iba a dar un cambio violento en lo referente al sexo, también estaba en el dilema si seguiría saliendo con mujeres o de plano me dedicaría solo a cogérmelo a él, era cosa de averiguarlo despues; él, mientras charlábamos acariciaba mi pierna con el pulgar e hizo que se me volviera a parar la verga, al verlo me la jaló como solo él sabía hacerlo, logró excitarme al máximo y con una sonrisa propuso que nos fuéramos a dar un baño porque hacía demasiado calor y los dos estábamos muy sudorosos, lo correteé un poco como si fuéramos una pareja de noviecitos comunes, hombre y mujer, que por primera vez hacen el amor en forma plena y exitosa, que felices se dan su primer baño juntos. Abrimos las llaves hasta lograr la optima temperatura y como niños chiquitos nos metimos en la tina, estuvimos jugando hasta cansarnos, poco a poco el agua se fue enfriando y decidimos bañarnos en serio, nos paramos y abrimos la regadera, él se encargó de enjabonarme primero y me lavó muy bien mis genitales entre mamadas y besos por todo mi cuerpo; hasta que llegó mi turno y me dediqué por completo a él, tratando de que fuera lo más satisfactorio del mundo, quería calentarlo al máximo pues no habría mejor oportunidad que esa para meterle la verga por el culo; en ese lugar fue la primera vez en mi vida que mamé una verga y puedo asegurar que lo dejé vacío, su leche no me la tragué, se fue por el caño pero su cara demostraba felicidad y satisfacción, lo volteé y enjaboné su espalda y sus deliciosas nalguitas, poco a poco fui metiendo el dedo lleno de jabón en el culo y le pedí en varias ocasiones que se inclinara un poco para poder hacerlo mejor, le estaba gustando; frente a nosotros estaba un gran espejo, salí y con la mano mojada lo limpié, quería ver su cara, sus gestos y saber si demostraba deleite y satisfacción cuando finalmente recibiera mi verga por el culo, continué con lo que estaba haciendo y pude comprobar que su rostro estaba demostrando una complacencia extrema al sentir dentro de él dos de mis dedos, sin que se diera cuenta enjaboné mi verga, una vez más le pedí que se inclinara y sin más se la dejé ir hasta el fondo y sin decir agua va; él trató de sacarse pero no lo dejé, lo tomé bien fuerte de la cintura y no le permití alejarse; gritó como loco diciéndome que le dolía mucho, que se lo sacara, se dejó caer al piso y aún así me fui tras él sin despegarme e incrementé el ritmo del mete y saca, al fin se quedó callado y poco a poco fue levantado las nalguitas entregándose totalmente a lo que estaba sintiendo; finalmente empezó a mover las nalgas en forma giratoria acoplándose a mis movimientos y a gozarlo, se acomodó y me dejo seguir penetrándolo, pero ahora él ponía sus manos detrás de mí para acercarme mas y que se lo pudiera meter lo máximo, sencillamente nos vaciamos los dos al mismo tiempo con unos gritos fuertísimos y unos estremecimientos sorprendentes; ya que se me puso flácido el palo me levanté y como loco me lo mamó otra vez, lo dejó limpiecito, me tomó de la cintura llevándome hasta la cama, me acostó, me acomodó las almohadas y con los ojos llenos de amor me dijo: “papacito, te doy las gracias, ahora soy tuyo, completamente tuyo y te amaré toda la vida, me dedicaré por completo a ti y te haré muy feliz, pase lo que pase estaré siempre a tu lado y me encargaré de todo, de tus cosas, de tu trabajo, de que comas bien y de todo, te parece bien, mi amor?? Sonriendo tiernamente lo acerqué a mí y lo besé y prácticamente lo obligué a que me la volviera a mamar jalándole la cabeza hasta que se la metió toda mi verga en la boca. Como podrán suponer, nos olvidamos de las chicas y de la noche de antro, llamé a mi madre y le avisé que me quedaría a dormir en casa de mi amigo, no hubo objeción pues lo conocía perfectamente; pasamos la noche cogiendo casi sin dormir; ya casi para amanecer se quejó de estar muy rozado de la colita de tanto recibir verga, le pedí que me trajera crema o vaselina para ponérsela para que se sintiera mejor, fue a la recámara de sus hermanas y trajo un tarro de vaselina y me lo dio, se la puse tan rico en ese agujerito que ahora era exclusivamente mío, nuevamente me excité y se la volví a meter, lo disfrutamos al máximo y al fin, agotados y cansados, nos quedamos dormidos . Sobre las diez de la mañana del sábado despertamos abrazados, desnudos y totalmente cubiertos de sudor y de semen, pero felices y muy satisfechos el uno del otro; lo primero que hizo fue darme una mamada esplendorosa y como lo había prometido se encargó de todo, preparó el desayuno y me consintió al máximo; me sentía raro que me tratara así, de ser solo mi amigo y confidente se había convertido en mi novio, en mi tierno amante, en el chico que me había dejado plenamente satisfecho sexualmente hablando y por lo que se podía ver él también lo estaba, bastaba tan solo ver su cara para comprobarlo; pero por otro lado tenía la sensación de lo que estábamos haciendo no era lo correcto, el sexo entre hombres no era normal y mucha gente nos criticaría si se llegaba a enterar, pues lo que estaba pasando entre nosotros no era bien visto por nuestra sociedad y mucho menos por nuestras familias; tuvimos una larga charla al respecto mientras comíamos unos ricos huevitos con chorizo, queso, frijolitos, salsa y tortillas calientes, todo regado con abundante café bien negro y cargado y llegamos a varias conclusiones; uno: todo lo que estaba pasando entre nosotros lo dejaríamos en el mayor secreto, sin comentárselo absolutamente a nadie; dos: para esa misma noche armaríamos una salida al antro con las chichas que recién habíamos conocido y comprobaríamos físicamente si aún podíamos seguir disfrutando del sexo con una mujer y quedar satisfechos de ellas; en caso de que no se dieran las cosas así, definiríamos posteriormente los nuevos caminos a seguir y tres: trataríamos de reunirnos cada vez que nos fuera posible para estar muy juntitos él y yo haciendo el amor y para ello sería en su casa o el la mía, pues teníamos el magnifico pretexto del estudio y fácilmente podíamos encerrarnos en nuestro cuarto con la excusa de preparar alguna tarea y nadie nos molestaría, además podíamos estar ahí por varias horas seguidas y con solo poner el seguro gozaríamos de una privacidad casi absoluta; despues del desayuno nos dimos un bañito y nuevamente nos disfrutamos, los dos sabíamos que íbamos a estar unas horas separados y nos esmeramos en nuestra actividad; ahora si me dejó totalmente seco de leche y él se quedó otra vez con el culo bien adolorido, rozado y abierto; sobre las dos de la tarde nos dimos el ultimo beso y me fui tranquilamente a mi casa. Tal como lo habíamos planeado esa noche salimos con las chicas y nos fue de fábula, ya que duramos poco en la disco porque las niñas bebieron bastante y fue fácil convencerlas para irnos los cuatro a casa de Pepe, aprovechando la ausencia de su familia, pusimos música para bailar y ahí mismo en la sala las encueramos y nos las cogimos riquísimo, despues intercambiamos las parejas y les dimos duro por todos lados haciendo una mini orgía pero solo con ellas y poco antes de las dos de la mañana las fuimos a dejar a su casa; regresamos y el resto de la noche me lo seguí cogiendo genial en su cama; a la mañana siguiente nos despedimos felices y tiernos y prometimos vernos nuevamente lo más pronto que nos fuera posible. Llegué a casa y me fui directito a la cama para dormir un poco, bajé a comer algo de pollo que me habían dejado mis papás para que lo calentara, pues ellos habían salido desde en la mañana de paseo y regresarían a media tarde, así que me la pasé viendo películas porno en la video de mi cuarto y jalándome la verga muchísimas veces. Pasó un mes y creo que fue el periodo más maravilloso que he tenido en mi vida, ya que tres veces por semana mínimo, mi tocayo Pepe y yo nos reuníamos a “estudiar” y mi madre en varias ocasiones me preguntó que estaba pasando pues había pasado por mi puerta y había escuchado ruidos extraños y fuera de lugar, pero la cosa no pasó a mayores y los fines de semana, desde el viernes por la tarde nos convertimos en inseparables, veíamos películas y nos acariciábamos entre beso y beso encerrados en su recámara; sus hermanas empezaron a hacernos burla diciéndonos que parecíamos novios porque siempre estábamos juntos; más aún, cuando estábamos en el mismo salón de clases y por las noches nos íbamos de antro con diversas chicas y casi siempre acabábamos cogiendo con ellas en un hotel de paso; tanto Pepe como yo bajamos unos kilitos de peso con tanta actividad sexual pero nos hizo más atractivos ante las chicas. Una tarde cervecera Pepe, ya borracho, me hizo una confesión inesperada; me comentó que desde que tenía 16 años fue seducido por su hermana, la mayor y desde esa temporada seguían en el guayabo cogiendo muy seguido, de ella había aprendido todo lo que sabía sobre el sexo y que desde hace un poco más de un año su hermana menor los había descubierto y para no decirle nada a sus papás había exigido coger con los dos y se había integrado, ahora los tres tenían relaciones sexuales con bastante frecuencia y como sabía que yo estaba enamorado de su hermana mayor y que la menor lo estaba de mí, había hablado con ellas y las había obligado a que me aceptaran en el grupo o dejaría de acostarse con ellas, por parte de la menor hubo alegría, pero oposición por parte de la mayor y había tenido que presionarla para que me admitiera en la colectividad, pero al fin lo había logrado y me pidió, si es que estaba de acuerdo en participar, fuera a su casa en viernes siguiente pero que pidiera permiso para quedarme a dormir, pues los tres pensaban iniciarme en su grupo privado y fue ese día cuando por primera vez vi unas relaciones lésbicas, entre ellas se dieron duro y a mí me hicieron más sexual y sensual, era maravilloso hacer realidad de una sola vez todas las fantasías sexuales que habían llegado a mi imaginación, tener sexo con un hombre, ver como cogían dos mujeres mientras yo le daba verga a una de ellas y mi novio me besaba al mismo tiempo por todo el cuerpo y todo esto con la otra viendo y echándonos porras, pues finalmente la hermana mayor de Pepe poco a poco me fue aceptando hasta que realmente comprobó que yo merecía de verdad cogérmela porque siempre la dejaba más que satisfecha y acabó eligiéndome para ser siempre el primero que le diera verga. Esto que les relato se inició desde hace año y medio aproximadamente y los cuatro vivimos felices pues además de estar juntos en grupo, cada uno tiene su respectivo novio en el caso de ellas y novia en el de nosotros, así nadie sospecha en lo más mínimo por esa misma razón, porque cada uno tiene su pareja aunque entre nosotros exista una magnifica camaradería y siempre estamos juntos. Un consejo amigos, amigas, el sexo es fabuloso, practíquenlo con hombres y mujeres en forma indistinta cada vez que puedan, creo que todos debemos disfrutarlo y aprender a conocernos nosotros mismos y experimentar cosas nuevas mandando a la fregada todas las inconveniencias sociales y tabúes. Ser bisexual es lo mejor de los dos mundos y los maricones y las lesbianas solo existen en las mentes de algunas personas anticuadas y retrogradas; lo que importa realmente es disfrutar del sexo en cualquiera de sus modalidades lo más frecuentemente posible, no lo dejemos para empezar mañana a hacerlo, pues nunca sabremos si estaremos vivos para ese mañana, no están de acuerdo?? Mi nombre es Lolita Gómez G, tengo 26 años y orgullosamente soy una chica less, vivo en Guadalajara, México y espero que les haya gustado mi relato, si alguna chica con preferencias sexuales similares, sea less o bi y desea enviarme sus comentarios o iniciar una relación de amistad y despues lo que se dé, contácteme porfis a mi correo electrónico: mdgomezg4@hotmail.com adjuntando una foto de cuerpo entero y si lo desean, otras que consideren más atrayentes; un besito cachondo para todas y por favor caballeros omitan enviarme sus correos pues de mi parte no habrá ningún interés en contestarles aunque me hagan propuestas que ustedes consideran magnificas, ok?? Mi perfil lo encontraran en MSN como Dolores5153 al igual que mi foto, byeeee.
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