|
Hacíamos el amor en todo lado y cada vez que encontrábamos una oportunidad, en mi apartamento, en moteles después de salidas a bailar o después de una buena comida en restaurantes.
En la oficina aprovechábamos cualquier descuido en la sala de la fotocopiadora para hacer de las nuestras, a veces me metía los dedos en mi cuca y me hacía venir en un santiamén, a veces nos quedábamos después de la hora de salida en la tarde o a la hora el almuerzo. Un día en mi apartamento, después de haber tenido un polvo de esos que lo dejan a una sin ganas de hacer nada, nos pusimos a hablar de nuestras fantasías, a retomar el tema que habíamos dejado iniciado el primer día que estuvimos juntos en la oficina. Yo sentía un poco de timidez, pero me arriesgué y le comenté que constantemente tenía sueños eróticos con mujeres, donde yo les estaba acariciando las tetas a las chicas y las besaba en la boca. Me contestó que esto era normal, pues todos teníamos una parte femenina y otra masculina. Lo que no le conté en ese momento era que me había arrechado tanto que estaba mojada. En una conversación posterior le comenté que un día que me había quedado sola en el apartamento, y aprovechando la ocasión, me puse a ver un canal de porno. Esa noche estaba con la arrechera alborotada, me recosté en mi cama, prendí el TV, no recuerdo que canal era pues de improviso fui pasando de uno en uno hasta que llegué a el. En la escena había dos chicas, una le hacia caricias muy sutiles a la otra que estaba recostada en un asiento, ésta última era de una tez blanca, delgada pero con buenas piernas y cola... y las tetas, que tetas!!!!!!! Eran redonditas y grandes, la besaba suavemente en sus labios le pasaba su lengua por sus pezones que no podían estar más erectos. Los succionaba, fue bajando hasta llegar a su vagina, en ese momento yo estaba en una calentura de solo imaginarme la mamada que le iba a dar en el gallo, empecé a tener un orgasmo de inmediato. Mientras la chica llegó al clítoris, era un gallo bien rojO y grande, parecía una polla en miniatura, lo mamaba tan delicioso, y yo me saboreaba también, ya no pude aguantar más, mi excitación continuaba después de venirme una vez y empecé a masturbarme, a moverme mi gallo con los dedos e introducirme el otro por la vagina, que delicia. Ya las chichas habían terminado y yo todavía continuaba excitada. Este relato emocionó tanto a mi amigo que me dijo que deseaba invitarme a un sitio donde podríamos compartir con otras personas. Yo no sabia que hacer, pues nunca había estado en un sitio de esos y sentí cierto temor, pero la curiosidad me hizo aceptarle la propuesta. En esa semana no sabía que hacer, si cancelar la cita o definitivamente aceptarla, el temor me invadía, pues no sabía a lo que me expondría ni tampoco mi reacción ante esta nueva situación. Me tomé unos días para pensarlo bien. La cita quedó hecha para un jueves, día en que van parejas al sitio aquel. Me recogió en mi apartamento, ese día me coloqué una tanga negra de encaje muy pequeña, pues mi pantalón se prestaba para dejar traslucir mi cola, el sostén también de color negro y a media copa, dejaba asomar por entre la transparencia de la blusa la aureola de mis pezones. Las sandalias altas hacían resaltar mi cuerpo al movimiento de cada paso, me subí a su auto y su expresión fue de agrado al verme, estaba y me sentía preciosa y sensual esa noche tan especial. Llegamos al sitio el cual aparentemente era grande, la entrada muy discreta tenía en su recepción un escritorio bien ordenado y justo al lado un televisor. Luego nos encontramos con un pequeño bar que era como una media luna, unas hermosas flores adornaban el sitio. Habían pocos asientos a su alrededor que daban la impresión de que nadie se arrimaba por allí. Al lado del bar estaba la entrada a un salón principal, este de apariencia limpia y todo muy bien organizado, a un lado tenía una sala de TV donde pasaban películas de porno. Había un par de sofás a su alrededor para los espectadores, todo acondicionado para las necesidades. Al otro lado del salón estaban las salas de masajes, estas eran dos. Su espacio era reducido pues solo contaba con una mesa un poco alta por cierto y con una especie de colchón encima, en las paredes de la pequeña habitación se encontraban colgados elementos como de cuero y demás accesorios, látigos, correas de cuero y cosas que la verdad nunca había visto y mucho menos imaginado que se utilizaban para estos menesteres. La luz era muy tenue dentro de estos cuartos, creo que no se necesitaba mucha iluminación para su uso. Al final del salón estaban el sauna y el jacuzzi. Luego del recorrido que nos hizo el propietario del lugar nos ofreció algo de tomar y pedimos ron, nos acomodamos en una mesa contigua a los masajistas. Eran como las 10:00 PM y habían pocas personas entre las que estaban 3 parejas, algunos hombres y chicas solos, digo solos, por que estaban independiente cada uno en sus mesas. Estaba ansiosa y temerosa, no sabía si salir corriendo de aquel sitio o continuar lo que había iniciado. Mi amigo notó esto y me tranquilizó diciéndome que sólo íbamos a hacer lo que yo deseara y nada más. Esto me tranquilizó, junto con una copa de ron que me pase con limonada. Empezaron a colocar música bailable, algunas parejas salieron y otras como nosotros nos quedamos sentados observándolos, mientras esto ocurría, mi mirada se orientó hacia una de las mesas pues sentía que alguien me observaba. Cuando giré la cabeza me encontré con unos ojos grandes que con su gesto parecían sonreírme. Esto me asustó y de inmediato volteé la mirada hacia mi compañero, él no notó nada y tampoco se lo dije. Seguimos tomando ron y ya me estaba empezando a prender un poco, por lo que le dije que bailáramos algo para sudar y así se me pasara el efecto. En la pista me encontré con la chica de los ojos grandes y nuevamente me sonrió, yo un poco temerosa le devolví la sonrisa. Mientras bailábamos noté que ella se acercaba a nosotros y sentí como su cola rozaba la mía y en otro momento su mano tocaba mi espalda. No dije nada, pero esta vez la miré fijamente como indagándole por qué hacia eso. Creí intuir en su mirada su gusto por mí. Con el baile y la restregada de polla de mi pareja, que ya estaba erecto como me fascina sentirlo, mi excitación empezó subir y nos metimos a uno de los reservados que había, estos eran diminutos cuartos donde sólo cabían si mucho 4 personas. Estaba arrechísima, parecía como si mi corazón estuviera en mi cuca. Nos quitamos la ropa bruscamente y de una mi boca se dirigió a su polla, eran tantas las ansias de mamársela!!!!!!!!!!!!!!!! Me deleité un buen rato con su polla, mi lengua recorría todas sus guevas hasta su culito, qué delicia, y más aún pasarle mi lengua en ese lugarcito que a él le encanta y que está justo antes de su culito. Su excitación era total y la mía ni se diga. Estábamos en esto cuando sentí que alguien corría la cortina, puedo entrar? Preguntó. Era la chicha de los ojos grandes y para mi sorpresa estaba escasa de ropa, traía solo la toalla que le dan a la entrada por si uno quiere entrar al sauna o al jacuzzi. En ese instante pasaron por mi mente emisiones fuertes, como el saber como tenía su gallo. Mi mirada no se quitaba de su figura, ahora la podía observar mas detalladamente, la distancia que nos separaba era mínima y su cuerpo se dibujaba muy bien por encima de la toalla. Mira a mi amigo como preguntándole si aceptaba. En su mirada observé la aprobación de inmediato la excitación que le subía como un cohete y dijo un “sí, es un placer” cargado de emoción. Con esta respuesta le dijo que entrara. Yo un poco tímida me paré y todos nos sentamos en la “cama”. Betty, así se llamaba, de cabello negro azabache y un poco corto. Tenía una cara preciosa, pero más aún su boca, voluptuosa y bien delineada que expresaba sexo con cada palabra que articulaba. Pude observar sus senos, eran de tamaño mediano y por encima se veía que bien torneados. Conversamos un poco, creo que hacía falta para descongelar la situación. Mi arrechera se encendió cuando ella sin pensarlo y sin preguntarlo, dejó que su toalla cayera al suelo. Qué delicia de mujer!!!!!!!!!!! Era como la que había visto en la TV, ahora podía observar sus senos, con unos pezones grandes y rosados. Sintiendo ahora más confianza, miré a mi compañero al tiempo que dejaba deslizar mi mano por la mano de la chica, ella recibió mi caricia y con sus manos me acarició mis tetas con suavidad, mientras tanto yo me deleitaba con esas preciosa tetas. Las cogí con mis manos, con la palma de mi manos hacía círculos en su pezón, esto los puso erectos. Le pregunté si podía mamarlas, ella asintió de inmediato y las tome en mi boca, mi lengua empezó a lamer sus pezones. Los succioné con suavidad, era como si quisiera que de ellas saliera leche, no lo podía creer, que delicia!!!!!!!!!!!!!! Pasaba de una teta a otra como queriendo tener las dos al mismo tiempo en mi boca, ella aún sentada se recostó en la pared y me llevó hasta ella, yo me senté de frente y encima de sus piernas, se acercó a mi y empezó a besarme la frente para ir bajando hasta llegar a mi boca. Sus labios eran tan suaves que de inmediato se fusionaron en un apasionado beso, mi lengua pasaba por la suya, le mamaba sus labios y ella a mí. Me sentía totalmente mojada y lo peor aún era que no me acordaba de mi compañero, quien se limitaba a observarnos. Betty estaba muy excitada también, se lo sentía en su respiración y en su mirada apasionada. Me hizo recostar en la cama, pude observar a mi compañero que tenía su polla erecta mientras se acariciaba suavemente. Esto me arrechó aún más, que le dije que se acercara y empece a mamársela, pero cuán grande fue mi sorpresa al sentir que Betty me estaba mamando mi clítoris. Mi desesperación fue total, esta nueva sensación nunca la había vivido y me excitaba tanto que mi reacción fue de mamarle mas fuete la polla a mi amigo, deseaba comérmela, la mordía fuerte, me la tragaba completamente. Betty seguía pasando su lengua por mis labios y metiendo su lengua por mi vagina. Me Mamaba el clítoris y me lo apretaba suavemente con sus labios, esto me subió a la cima, el orgasmo era total, mi locura igual, no podía mas y solté la polla de mi amigo, gemía de la excitación y Betty no paraba, me la mamaba más y más, hasta que por fin paró. Me quedé un momento quieta como recobrando fuerzas, ella igual se sentó, nos dirigimos una mirada y nos sonreímos, era la afirmación del placer que habíamos sentido, creo que instintivamente ambas miramos a mi amigo el cual todavía estaba erecto, ambas intuimos lo que necesitaba, pero yo estaba muerta, sin pensarlo Betty le propino una mamada, parecía que tuviera una chupeta en su boca del placer que expresaba, mi amigo estaba arrechísimo pero quería culiársela, yo lo sabía y no iba a impedírselo. La colocó en cuatro y le insertó su polla por la vagina, después de colocarse un condón. La metía y sacaba tan delicioso, el panorama desde fuera era espectacular. Ella gemía de la arrechera y él se la metía mas fuertemente, Betty se movía en círculos. Sus movimientos eran coordinados, tanto que en segundos ambos tuvieron un orgasmo y justo en frente de mis ojos. Con esto la satisfacción fue total. Antes de irnos a duchar le preguntamos a Betty si la volveríamos a ver, ella dijo que de vez en cuando visitaba este lugar, que de pronto nos encontrábamos nuevamente. Esto me pareció un poco extraño pero lo respeté. Era como la 1:00 AM, nos duchamos y salimos del famoso sitio, hasta ese momento tuve tiempo de asimilar lo que había ocurrido y todo lo que había pasado esa noche. Había estado con una mujer!!!!!!!!!!!!!! Esto aunque en un principio me causó un poco de desconfianza ante mis gustos sexuales, me dejaron una gran experiencia que no sabía si se iba a repetir, pero de la cual había disfrutado como nunca. wvc 2005 copyright Powered by AkoComment 2.0! |